Tanto si eres padre como madre, peinar el cabello rizado o afro de tu hijo/a no es tarea fácil. Sin embargo, es fundamental armarse de paciencia para cuidar esa preciosa melena, ya que este tipo de cabello es seco y, sobre todo, muy frágil. Desde el lavado hasta el secado, pasando por el desenredado, aquí te ofrecemos algunos consejos clave para un buen mantenimiento y para evitar errores comunes.
Primera etapa: ¡el lavado!
Primero, hay que determinar si el cabello de tu hijo es más bien crespo o rizado. Esto te permitirá usar un champú adaptado a su tipo de cabello. Prefiere también un champú suave, adaptado a su edad, sin parabenos y sin siliconas. Ahora que has seleccionado los productos adecuados para tu pequeño, ¡lo más importante aún está por hacer! Deberás adoptar los gestos correctos. Para facilitar el desenredado de la hermosa melena de tu querido retoño, aplica el champú y masajea delicadamente su cuero cabelludo sin frotarlo. Lava y enjuaga su cabello en el sentido de la longitud, esto reducirá considerablemente los nudos. Una vez que el champú esté correctamente enjuagado, aplica un acondicionador, indispensable para desenredar su magnífica melena. Aportará flexibilidad y brillo y facilitará posteriormente el peinado. Enjuaga abundantemente el acondicionador siempre en el sentido de la longitud.
Una vez superada la etapa de lavado, llega la del secado.
Prioriza el secado al aire libre. Si es posible, destierra el secador de pelo que hincha la masa capilar. Un secado natural permite controlar el volumen y definir mejor los rizos. Además, el calor del secador de pelo puede agredirlos y deshidratarlos. Aunque no se aconseja lavar demasiado a menudo el cabello de tu hijo, ya seco y frágil por naturaleza, es difícil resistirse cuando vuelve del deporte o ha estado activo todo el día. En este caso, ¡opta por el co-wash! Entre dos champús, lava el cabello de tu pequeño únicamente con acondicionador. Menos agresivo que un champú, lavará el cabello sin dañarlo.
Tercera etapa: el desenredado.
Momento temido por padres e hijos, el desenredado es sin embargo indispensable para el cabello crespo y rizado. Después del enjuague, desenreda suavemente el cabello con los dedos o un peine de púas anchas. Esto permitirá evitar los nudos y los llantos. Luego, separa la melena de tu descendencia en cuatro con el mismo peine. Este peinado deberá ser metódico y siempre comenzar por las puntas del cabello y dirigirse hacia la raíz. ¡Bajo ningún concepto debes desenredar el cabello de tu hijo cuando lo tiene seco! Si esto ocurre, comienza por humedecer su cabello con un pulverizador lleno de agua y aceite de tratamiento.
Pequeño consejo: después de este paso y antes de acostarse, no dudes en hacer una trenza grande, una trenza o incluso vanillas con el cabello del niño. Esto evitará la formación de nudos y facilitará el peinado al día siguiente. Sin embargo, ten cuidado de no apretar demasiado el peinado, ya que esto puede provocar la caída del cabello. También puedes hacer peinados sencillos que durarán hasta el próximo champú. Esto siempre con el objetivo de evitar nudos y facilitar el desenredado. Para los padres más experimentados, podéis optar por trenzas africanas, siempre sin apretar demasiado. A lo largo de la semana podréis adornarlas con bonitas gomas elásticas o pasadores de fantasía. Para los padres principiantes en materia de peinado, optad por una simple coleta o moño. ¡Sencillo pero eficaz! Evita también desenredar su cabello todos los días para evitar al máximo la rotura.
Finalmente, última etapa: los cuidados.
Herramientas indispensables para el mantenimiento del cabello de tu hijo, los cuidados constituyen una rutina capilar perfecta. Para proporcionarle la protección e hidratación que su cabello necesita, hazle regularmente mascarillas hidratantes a base de aceites naturales. El aceite de almendras dulces será uno de los menos costosos y más fáciles de encontrar fuera de tiendas especializadas. Piensa también en los clásicos como el aceite de oliva, de argán, de ricino, de jojoba y, sobre todo, el aceite de coco. Aplica los aceites en el largo y las puntas para suavizar el cabello y siempre con el objetivo de facilitar el desenredado. Tu segundo aliado en esta búsqueda del cabello perfecto será, obviamente, la manteca de karité. Recomendado para el cuidado del cabello seco, quebradizo o dañado, este producto natural suaviza, hidrata y protege del sol. ¡El compañero ideal!