Estoy segura de que muchas de vosotras habéis soñado con tener locks, pero sin atreveros a dar el paso. ¿Estoy lista para dar el gran salto? ¿O simplemente me apetece un cambio? Dejad de darle vueltas, existe una solución para las más indecisas que aún no se atreven a adoptar locks de verdad. La mejor alternativa son, sin duda, los faux locks. A continuación, os explicaré en detalle cómo hacerlos y, sobre todo, cómo mantenerlos.
El aspecto irreversible de las rastas puede asustar. Llevas años cuidando tu cabello y no quieres recurrir al big chop si alguna vez dejan de gustarte. Más aún si llevas mucho tiempo queriendo tener el pelo largo. Pero aun así, las chicas tienen un look increíble con ellas y es un peinado súper chulo. Entonces, ¿qué elegir: la voz del corazón o la de la razón? Pues es sencillo, te propongo una alternativa fácilmente reversible: las rastas falsas. Con este peinado, si el efecto no te gusta, ¡solo tienes que quitártelas en un abrir y cerrar de ojos! Además, al igual que las rastas, las falsas son un peinado protector bastante fácil de hacer. Ideal, por tanto, con la llegada del verano.
¿CÓMO HACER RASTAS FALSAS?
Se te ofrecen dos posibilidades. En primer lugar, puedes elegir extensiones de cabello natural. Con cinco o seis paquetes, podrás presumir de un efecto natural, suave y, sobre todo, fácil de mantener. El único inconveniente es el precio. Evidentemente, tendrás que rascarte el bolsillo para obtener el resultado deseado.
También puedes optar por lana 100 % acrílica para un resultado muy ligero y rápido de quitar. Sin embargo, la lana dificultará tus lavados y las puntas tenderán a deshacerse fácilmente.
Este peinado se puede realizar en cabellos con un mínimo de 5 cm de longitud. Antes de empezar, asegúrate de lavar bien las extensiones o la lana, para eliminar cualquier residuo químico que pueda haber en las fibras. Esto reducirá los riesgos de molestias que conocemos demasiado bien, como alergias o picores.
Primera etapa: Sobre el cabello previamente limpio, comienza haciendo twists o trenzas, según tus preferencias, en toda tu melena. Deben ser bastante sueltas en la raíz y lo suficientemente finas para obtener un resultado natural y, sobre todo, para no dañar tu cuero cabelludo.
Segunda etapa: Coge tu hilo de lana o tu mechón, y enróllalo alrededor de cada uno de tus twists o trenzas. Procede así desde la raíz hacia la punta, para ocultarlos por completo. La operación es bastante larga, pero tómate el tiempo necesario para hacerla correctamente, ¡porque el resultado será asombroso!
Última etapa: Una vez que llegues a las puntas, procede de la misma manera, pero subiendo hacia la raíz. Aquí se trata de fijar el extremo de tu rasta. Para un resultado óptimo, puedes quemar el extremo para que la rasta no se deshaga. ¡Pero ten cuidado y no te quemes el cabello ni tu apartamento!
¡Listo, ahora tienes unas magníficas rastas falsas! Podrás lucir tu nuevo peinado durante unas tres semanas. Pasado este tiempo, aunque tus rastas estén en buen estado, es arriesgado para tu cabello natural, que necesita respirar.
¿QUÉ CUIDADOS APORTAR A MIS RASTAS FALSAS?
Cuando hayas decidido llevar rastas falsas, es absolutamente necesario cuidarlas. Aunque no siempre es fácil, ya que debes limpiar tus raíces evitando tocar demasiado las longitudes. Para ello, ata tu cabello en cuatro secciones y luego vaporiza una mezcla de agua y champú.